martes, 23 de septiembre de 2008

Hebe y Perséfone

Veintiuno de septiembre, día de la primavera y el estudiante. Un recorrido variopinto por los puntos de encuentro de Rosario invita a reflexionar sobre la juventud.

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El paseo comienza en Dorrego y el Río. La impresión inicial no es diferente a la de cualquier domingo. Familias, novios y grupos de jóvenes toman mate en sus reposeras o en el césped, juegan a la pelota y toman sol. Bajo la sombra de unos árboles, instalados en un banco del parque, veo los primeros adolescentes. Tres chicas se distancian un poco del epicentro grupal para poder tomar sol con la panza al aire. Festejan el día del estudiante.

El recorrido hasta el Parque España presenta más o menos las mismas características de todo domingo soleado, los bares llenos, las clases de baile organizadas por la municipalidad en Roca y el Río y, unos metros más adelante, los skaters en su galpón. Sin embargo, un número creciente de jóvenes y espectáculos callejeros comienzan a delinear los festejos de un día espacial.

Los autodenominados “bui3“ estaban de picnic desde las once de la mañana. Son alumnos del colegio Urquiza, noveno tercera. Interrumpieron su juego de pelota para hablar conmigo sobre ellos mismos. Según Lara (la primera en advertir que yo era periodista) habían comido bizcochos y galletitas, aunque Lucía se había traído ensalada rusa. Lucía tenía puesto una llamativa remera verde y me dijo que Nadia era flogger. Javi dijo que ellos eran los bui- tres, con número. Accedieron contentos a sacarse una foto y siguieron jugando a mis espaldas.

Cada vez hay más jóvenes y me tranquiliza ver algunos chicos tocando la guitarra. De fondo se escuchan los clásicos cantos futboleros con letra de colegios. Esto comienza a ser un veintiuno de septiembre. En las escalinatas del parque España lucen cansados unos chicos del octavo año del Superior de Comercio. Cuentan que no es un día del estudiante como otros, que faltan un montón de chicos. Algunos se fueron con los padre. Al principio estábamos todos, pero después cada uno fue haciendo la suya. Contestan todos juntos y no logro entender bien.

En el Centro de la juventud se prepara la comparsa 7 de Septiembre y la batucada del Distrito Oeste. Fueron convocados por la municipalidad y suponen que van a tocar alrededor de las cuatro de la tarde.

En la puerta del CEC hay un lugar para descansar llamado espacio ceroveinticinco. No me detengo, entro. El gran galpón está dividido en siete espacios dirigidos y poblados por niños. Algunos hacen animación, otros se disfrazan para sacarse una foto, un grupo de adolescentes dibuja tranquilamente en una mesa larga, unas niñas muy coquetas juegan con retazos de telas sobre unos maniquíes, un nene de nueve años pinta el sweter rojo de un chico proyectado en la pared. Silvana, trabaja en la municipalidad y me explica que las actividades que se realizan desde el viernes en el Centro de la juventud, el CEC y el Galpón 11 están todas enmarcadas dentro de un mismo proyecto. Cada espacio trabajó una temática particular: CEC, imagen y palabra; Galpón 11, música y movimiento; Centro de la juventud , comunicación y participación.

El galpón 11 se parece más a aquello que esperaba encontrar el día del estudiante. Jóvenes tirados en el pasto escuchando una banda heavy metal, skaters haciendo piruetas, otra banda con menos público y ritmos más electrónicos toca bajo techo. Punkies, hippies, floggers, darkies, estudiantes, novios, señores, niños, una chica haciendo tela, otros pintando un mural en tela, mates, policías, pochocleros.

Vuelvo pensando, algunos dicen que el origen es griego. Si es así, podemos buscar el significado de la primavera el el mito de Perséfone, o el de la juventud en la diosa Hebe.
Sin embargo, “la juventud“ como categoría social y política surge a mediados del siglo XX. “La juventud no es sólo un grupo etario, sino un espacio que se ha ganado en la propia existencia de la vida“ , dice el Gobernador Hermes Binner en consonancia con una política de gobierno en relación a la misma. En la municipalidad de Rosario “el joven“ parece tener un lugar de participación política y múltiples espacios donde puede desarrollar y acceder a prácticas culturales que delinean diversas identidades juveniles. Sin embargo, no dejo de preguntarme qué significa ser joven hoy en argentina, y qué pasa con aquellos tres jóvenes, que ese mismo día, comían pan de un container de basura.

4 comentarios:

Anijol dijo...

¡Fantástico! Me parece que por aquí pasa el espíritu de CháChaRa.

Maia Alvarez dijo...

Mary: me encanto la crónica, tu subjetividad a pleno. muy buenas las fotos. maia

Matías Manna dijo...

Buen artículo y pertinente uso de "multimedialidad" a partir de hipertexto e imágenes de ese día. Se observa el trabajo para desarrollar el texto.

Veremos si CháChaRa mantiene esta identidad en las notas que vendrán

Saludos!
Matías Manna

Cecilia Gelin dijo...

Te felicito por la nota! me gustó mucho el estilo y la manera de "comunicar" en su máxima expresión! saludos