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domingo, 7 de diciembre de 2008

Un bestiario musical para niños y grandes

Diamela es una pulga que se va a casar con un ciempiés. Para la ocasión decidió vestir un vestido de plumetí y un ramo de alelí; y el señor ciempiés se vestirá con traje, sombrero y sus cien zapatos bien lustrosos.
En los preparativos de la fiesta participaron todos los habitantes del bosque. Invitadas estuvieron las lagartijas, el Gallo Pinto que se quedó dormido, el rey león, la jirafa, la cebra y el elefante desde África, Don Gato, el panadero Maquerule que se encargó del guiso y hasta la mismísima Manuelita que llegó desde Pehuajó para no perderse la fiesta; todos invitados al Gran Baile de los Animales.
Esta es la historia que desarrolla la narradora Marta Ortiz, dando unión a las canciones que conforman el repertorio del nuevo espectáculo del conjunto Pro Música Niños: "Zoo...nando".
En tiempos vertiginosos en que todo se construye y se autodestruye de manera constante, en que todo parece ser violable y digno de ser invadido, en que las atracciones y entretenimientos pasan por mostrar cuerpos desnudos o crear situaciones ridículas, cuesta encontrar ofertas dichosas de ser vistas por los más chicos, que eduquen y diviertan a la vez, y que no sean como todo lo que vemos en la tele a diario.
El conjunto Pro Música Niños, ofrece un espectáculo que se presenta como un verdadero hallazgo, dentro de tanto desorden.
Sandra Álvarez, integrante del conjunto, nos cuenta en una entrevista algo más de cómo es para ella este trabajo:



Este grupo se funda en el año 1969 con el propósito de contribuir en la formación musical de los niños a través de grabaciones de discos con repertorios infantiles, y la puesta en escena de espectáculos didáctico-musicales a cargo de ocho o nueve integrantes.

Es sabida ya la impecable trayectoria del conjunto Pro Música Rosario, nacional e internacionalmente: el grupo de niños ha efectuado presentaciones en Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Colombia, México y España, recibiendo elogiosos comentarios.
Zoo...nando lleva menos de un año en escena, está conformado por veintitrés canciones que conforman un verdadero “bestiario” de animales, unidas por la atrayemte historia de Marta Ortiz, la narradora que puso en letras esta historia de canciones.
El espectáculo no solo cuenta con un repertorio variado y divertido, sino que también es una propuesta didáctica, donde los chicos y sus padres están invitados a bailar, cantar, formar cánones, aprender las señales de tránsito, reconocer los instrumentos, imitar a los cantores, en si: jugar y aprender pasando un momento enriquecedor junto a sus padres.
Débora Abecasis, Sandra Alvarez, Ernesto Bianchini, Franco Giglione, Carolina Helman, Susana Imbern, Ariel Mamani y Manuel Marina son los músicos que dan vida a este espectáculo que tiene un largo camino por delante.
Una propuesta que representa un volver a las bases, y que los dejará con ganas de escuchar un cd de buena música a las diez de la noche, en vez de ver un certámen de baile y patín con rubias y morochas "famosas".
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miércoles, 5 de noviembre de 2008

Músicos al mando

Rosario rebalsa de música, florece en música, renace con todo su ímpetu en cada acorde local que suena para estremecer las almas.
No se sabe si es el río, la humedad que pone molestos e inquietos a los jovenes, o los aires de cultura y ganas de arte que envuelven a esta ciudad, pero lo cierto es que la música parece ser una de las ramas más desarrolladas.
La formación de bandas en Rosario se transformó hace ya un tiempo en el pan de cada día, pero el tema se complica en el punto crucial para que todas estas ganas de expresarse cumplan su objetivo. Los adolescentes (algunos todavía entran en la categoría de chicos) o jóvenes adquieren instrumentos, forman sus bandas, eligen repertorios minuciosamente, ensayan, invierten dinero en aprendizaje y perfeccionamiento musical y en horas de ensayo, preparan un show, ¿y dónde tocan? ¿Hay lugares para mostrar su música? Y si no pueden tocar, ¿cómo hacen para hacer conocer sus temas? ¿Alguien les facilita la grabación de un disco o la difusión de sus canciones? ¿O deberían invitar a todos a escuchar un ensayo a modo de recital?
Una vez más la estructura cultural de nuestro municipio no acompaña ni facilita las expresiones locales. Y yo agregaría, ni siquiera las conoce.

Nadie dice que la municipalidad no pueda traer a Mercedes Sosa en una fecha patria por 40.000 pesos o más, ni tampoco que no pueda construir un “Puerto de la Música” de cifras estrafalarias, pero primero debería tener “la casa en orden”, valorar lo que es nuestro y lo que ya está construido e intenta mantenerse a puro pulmón, y ofrecer espacios para que todos puedan mostrar su arte; que modestia aparte, en muchos casos es muy bueno y vale la pena ser escuchado y difundido.


De todos modos para no esperar la carroza ni aguardar por utopías también es necesario que los músicos de la ciudad peleen por sus derechos. Tal como lo hacen los taxistas, los docentes, o los jubilados, los músicos parecen ser ahora los obligados a tomar las riendas de la situación y reclamar soluciones.
Más allá de la rama que fueron contratados y luego ignorados por la municipalidad dejando en deuda varios miles de pesos en sueldos, los músicos del rock, del pop, del soul, del blues, del jazz, del folcklore, del punk, del hardcore, esos que se paran en los escenarios de bares céntricos o del barrio Pichincha y tratan de hacerse escuchar, comienzan a unirse para pelear por sus convicciones.

opinión Rocio.mp3 - entrevista

Rocío, tecladista y guitarrista de una banda de jazz local, afirma que el problema comienza cuando el músico se deja “pasar por arriba” a la hora de querer buscar una fecha en un bar o pedir apoyo monetario para grabar un disco, y no defiende el esfuerzo, el gasto y el profesionalismo que implican haber estudiado y preparado un show o un repertorio musical por tanto tiempo y con tanto esfuerzo.

En este marco un grupo de músicos apoyados por el concejal Osvaldo Miatello presentó un proyecto de "Difusión Alternativa" al Concejo Municipal, para la difusión y promoción de bandas locales. Entre los principales artículos de la ordenanza, se contempla la edición de un disco bimensual a través del sello Municipal, “Ediciones Musicales Rosarinas”, con un compilado de temas de diferentes bandas (sin distinción de género), con la única salvedad de que sea un grupo formado hace más de seis meses. El proyecto también contempla la organización de festivales para presentar estos discos en público y facilitar la difusión de los mismos.

Sergio Barrilis, un músico local de alta escuela, impulsa entre otros este proyecto que parece ser el primero de varios que vendrán después, argumentando que “falta interacción entre los músicos y trabajo institucional para conseguir mejores condiciones a la hora de hacer un arreglo con un bar o con un productor”. He aquí un fragmento de su opinión sobre el tema:

opinión Sergio.mp3 - entrevista

Este proyecto fue revisado y corregido entre músicos. Fruto de varias reuniones en bares céntricos de la ciudad en los que amantes de la música citados por Sergio y otros colegas llegaban con caras un poco despistadas y exponían ideas en pro de llegar a un acuerdo y aunar puntos de vista para lograr crecer en conjunto. En el país en el que vivimos parece un tanto fantasioso esto de la unión que se postula aquí como un tornado que mueve montañas, pero no se pierde nada probando, y si hay algo que no les falta a los músicos de Rosario a la hora de encarar estos proyectos es ganas, fuerza y entusiasmo: lo mismo que se necesita para plantarse en un escenario a cantar y tocar temas de propia autoría.
Rosario suena en fotos
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“Cualquiera puede tocar en una banda de rock” dice Chicos Vaca, una banda local con muchos años en escena. En todo caso ese es un tema a discutir en otro momento. Por ahora me parece bueno recordar que la música calma a las fieras, alimenta y a veces hasta educa, y por sobre todo, llena de orgullo y arte propio a nuestra ciudad. Esperaremos entonces que las estrellas de los escenarios rosarinos se arremanguen y pelen por lo que pretenden para sí. “El sueño es lejano y bello”, dicen los Chicos Vaca citando a Atahualpa Yupanqui. ¿Quién no soñó alguna vez con que le permitan ser una verdadera estrella de la música?
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jueves, 23 de octubre de 2008

Tormenta del desierto


En medio del aletargado panorama que envuelve a la música en la actualidad, desde 1994 tres hombres vienen empujando los límites de lo que se conoce como rock nacional. Sacudiendo las reglas establecidas, Los Natas se erigieron en los últimos años como una de las mejores bandas argentinas, y la única capaz de editar discos y girar con frecuencia por Europa.

¿Qué son, concretamente, Los Natas? Un trío, power trío, que, influenciados por bandas seminales de los ’70s, como Cream, Hawkind, Black Sabbath y Blue Cheer, se largo hace casi quince años a recorrer un camino que los llevaría desde la arquitectura típica del rock, esa de guitarra, bajo, batería, y canciones con riffs y estribillos, a desestructurar los canones mas comunes del genero, a profundizar una búsqueda sonora hecha de riesgo y experimentación, que los llevo a los escenarios de todo el mundo, y a ser considerados como la mejor banda nacional desde la separación de Sumo. En ese trayecto, vital fue la influencia de Kyuss, una banda norteamericana injustamente ignorada por el gran publico, la creadora de uno de los géneros mas renovadores dentro de la escena rockera, el Stoner rock. Al calor del sonido grave y desértico que Josh Homme y John García patentaron a principios de la decada de 1990, Natas construyo su sonido libre y libertador, cercano al free rock, y lindero incluso con lo que se conoce como post-rock.

Es hacia el año 1994, que Sergio Chotsourian (Guitarra y Voz), Walter Broide (Bateria) y Miguel Fernández (Bajo) deciden unir fuerzas en busca de un sonido propio, que los representara fielmente, que hacia pie tanto en los gustos musicales que arrastraban desde su adolescencia, como así también en una experimentación que no conocía fronteras, además de una búsqueda espiritual que intentaban saciar a través del arte. Por esos años era frecuente verlos zapar en las alejadas playas de Ostende, cercanas a Pinamar, completamente solos, emulando de esta manera las legendarias zapadas que Kyuss llevaba a cabo en el desierto de Palm Desert, en California. Por esa época comienzan a llamar la atención en el under local e internacional, al punto de poder editar su primer disco, Delmar, a través del sello norteamericano Man’s Ruin, en el año 1998. Al siguiente año editan su segundo álbum, La Ciudad de Brahman, en el mismo sello, y con la producción de quien fuera baterista de Nirvana, Dale Crover. Este es un disco clave en su historia, como lo serian otros también, pero es en este disco que definen su sonido, además de poder ofrecer una mayor calidad al escucha que recién se acercaba a la banda, ya que Delmar era un compilado de viejas grabaciones. Comienzan a girar seguido, no solo por el país, sino especialmente por los Estados Unidos, y países de Europa como España, Alemania e incluso Finlandia y Suecia. Hacia fines del primer año del nuevo milenio, realizan su primera edición local, a través del sello Icarus, un CD Split (Compartido) con los reyes del Doom metal local, Dragonauta.

A partir del año 2002, y los subsiguientes 2003 y 2004, se produce un quiebre dentro de la historia del grupo, a partir de diversos hechos: Por un lado, Miguel Fernández deja su lugar en la banda como bajista, entrando Gonzalo Crudo Villagra, siendo este uno de los dueños de los Estudios del Abasto. También, editan una seguidilla de discos de un nivel altísimo, obras consagratorias como El Corsario Negro, Toba Trance I & II, y el compilado Bee Jesus, un resumen de lo mejor de su carrera hasta ese momento. A partir de estas ediciones es que comienzan a llamar la atención de la prensa especializada local, que en forma continua los titula primero como banda Revelación del año, y luego Banda del año, logrando ser tapa de los suplementos de los grandes diarios nacionales dedicados al rock (Si, de Clarin, y No, de Pagina/12), y llegando incluso a Mtv. En 2004 editan Munchen Sessions, un disco grabado en vivo en Alemania, y en 2006 un nuevo CD de estudio, El Hombre Montaña, producido por Billy Anderson.

Estos últimos años los han tenido como habituales animadores de los festivales nacionales más convocantes, como Cosquin Rock, Pepsi Music y Quilmes Rock, como asi también de festivales alrededor del mundo, como los festivales Porao do Rock y Festival do Goiania, ambos en Brasil, y largas giras por países como España, Francia, Suiza, Austria, Bélgica, Inglaterra, Holanda y Alemania. En 2007 ve la luz El Universo Perdido de Los Natas, otro compilado, pero de rarezas en este caso, y 2008 se consume en la creación de un nuevo álbum, próximo a salir, cuyo titulo tentativo es El Nuevo Orden de la Libertad.

Hace ya casi 15 años que la banda transita los escenarios y las rutas del mundo, ganándose un respeto y admiración casi unánimes, tanto de la prensa especializada, como de las otras bandas de la escena. Un recorrido que los llevo desde el rock pesado mas típico, a esta especie de zapada psicodélica interminable de hoy, que se alimenta tanto del hard rock como de la música electrónica, como asi también del jazz rock. El presente artístico de la banda, lejos de agotarse como le pasa a otros grupos con tantos años encima, parece acrecentarse con cada nueva edición, que parece llevarlos por un nuevo camino, distinto de los ya transitados, lo cual solo parece enriquecerlos. Solo resta saber si el moderado éxito logrado hasta ahora seguirá incrementándose, si el gran público comenzara a mirarlos más fijamente, ya que hasta ahora lo ha hecho de reojo casi, algo que, por lejos, la banda se gano a pura música.

Original video creado por un seguidor de la banda, del tema Humo negro del Vaticano, incluido en El Hombre Montaña, con imagenes de la pelicula Baraka (1992).


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viernes, 17 de octubre de 2008

¿Y si escuchamos Jazz?


Conocí a Pipo Saulle durante un ensayo de piano y voz. La casa de mi pianista, es uno de los espacios más musicales que habité en mi vida. Comenzando porque el living se transformó hace ya varios años en una sala de ensayo improvisada para todas las bandas, grupos, grupitos y grupetes musicales que hayan formado los hermanos Giménez López, (Rocío - mi pianista - y Rafael), y siguiendo con que cada persona que visita la casa siempre es excusa para hacer sonar acordes de ensueño.
Cuando Pipo nos visitó esa tarde de ensayo, advirtió desde las escaleras que yo era la voz cantante que intentaba sumergirse y amalgamarse en las juguetonas melodías de jazz, con Rocío en el piano de acompañamiento. Terminó de subir las escaleras que daban al living-sala de ensayo improvisada y esperó a que termináramos de interpertar “Dancing Cheek to Cheek” para venir a saludar. Acorde con su especial forma de ser, en vez decirme “hola”, el saludo de Pipo fue un: “Dame un LA”. Un poco confundida, sin saber si reírme o seguir poniendo cara de no entender, comencé a dudar de la estabilidad mental de este músico llamado Pipo.
Curioso fue que ese mismo día agregamos tres temas de jazz impecables a nuestro repertorio, recomendados por Pipo, y que meses después cuando se me ocurrió hacer una nota sobre jazz para Cháchara, la persona a entrevistar que apareció en mi mente sin dar lugar a ninguna otra opción fue Pipo, que accedió encantado a charlar un rato sobre lo que más le gusta y apasiona.

Entrevista a Pipo Saulle - parte 1 - Cande

Pipo Saulle es profesor y músico, da clases de percusión, canto, audioperceptiva, musicoterapia, escenografía, coreografía y hasta es convocado a menudo para charlas culturales que dan cuenta del bagaje de conocimiento y experiencia que carga a cuestas.
“El jazz es un sentimiento que consiste en una liberación de la piel. Es lo único que podía liberar a la piel negra de un montón de problemas raciales. Cuando empiezan a llegar a América los negros son puestos como esclavos, y lo único propio que tenían era este lamento. Transformaban toda su humildad, carencia e imposibilidad de vida como seres libres en un lamento. Cada vez había más gente de piel negra, e iban instaurándose y juntándose cuando terminaban el día para lamentar lo que pasaba con su pequeño mundo, del cual no podían salir e ir más allá”.



Entrevista a Pipo Saulle - parte 5 - Cande

Creo que no pude ni pestañear durante el interesante recorrido por la historia del jazz que tuve con Pipo. Me sentía como la niña que pide que le cuenten el cuento otra vez, cada vez que Pipo paraba y me preguntaba: ¿Cierro ahí?, y yo le contestaba con expresión de “¿¿estás loco??”: ¡¡No!! ¡Seguí!
Y seguía: “Los encuentros callejeros los hacen ir descubriendo instrumentos, como por ejemplo un violín en desuso que habrá tirado un patrón de su plantación: ellos lo incorporan y empiezan a sacarle sonidos. Con todo lo que van encontrando empiezan a ejecutar sonidos; toman también instrumentos europeos, otros son de caña, experimentan con lo que encuentran”.

“Como sucedió con todas las músicas, el jazz primero se instala en la gente pobre, humilde, y después el poderoso la toma para él y la hace más popular, porque tiene los medios para hacerlo”, seguía Pipo, exaltando las maravillosas aptitudes de la raza negra para dar rienda suelta a esta expresión artística centenaria.
Entrevista a Pipo Saulle . Parte 3 - Cande


Esta es la primera parte (reproducir toda la historia aquí me llevaría un promedio de cinco posteos) de cómo se va conociendo la musicalización de lo que después se va a llamar jazz. Un lamento que comenzó como negro spiritual, luego asentó las bases del blues, y se fue alimentando del rock and roll y de todos los géneros musicales con los que se cruzó para llegar a ser lo que hoy en día llamamos jazz.
Pero este género tan rico suele ser propiedad de una parte selecta de la sociedad. Tal vez por desinformación, tal vez por un dejo de imposición en cuanto a lo que se les acerca a los jovenes para que escuchen, el jazz no es el género más elegido a la hora de formar una banda, tocar una canción, escuchar un disco o ir a ver un espectáculo.
Entrevista a Pipo Saulle - parte 4 - Cande

“Eso es un código que se ha generalizado ya sea entre los amantes del blues, del jazz y del rock and roll. Sin ese código quedás expuesto a no conocer la métrica de los temas. Para conocer el jazz primero hay que abrir la mente y dejar entrar toda esa música. Pero no debe ser algo impuesto, el jazz es algo que tenés que sentir, lo vas a percibir y te va a llenar el alma con escuchar solo dos notas. Eso es lo que le tiene que suceder a la gente para que el jazz deje de ser una cuestión elitista que no se conoce”.
Pipo atribuye al sistema gran parte de la culpa en cúanto a la ignorancia del género, argumentando que el sistema rechaza todo lo que "haga pensar": “Siempre tenés que estar en movimiento con algo que te entorpezca o te llene de ruido; porque cuando escuchás una música suave tenés el oído dispuesto y la mente mas clara para pensar”.
En cuanto al jazz en Rosario, muchos dicen que es una ciudad privilegiada por la cantidad de jazz que hay dando vueltas. De hecho la ciudad recibe año a año un Festival de Jazz que trae figuras reconocidas a nivel mundial, y cuenta con un Hot Club de Jazz, que todos los jueves homenajea a los grandes del género y deja boquiabierto a más de un turista en medio de las jam sessions interpretadas por músicos rosarinos. “En Rosario hay grandes músicos, quedan muchos y hay músicos jóvenes también, pero éstos no tienen quién conviva con ellos de cerca en esta música de jazz, y ahí está el problema: quedamos muy pocos y no nos difunden tanto”, afirma Pipo con algo de resignación.
"El jazz es la liberación del ser humano. Con calidad, cantidad y mucho sentimiento. A partir de que vos sabés manejar un instrumento te podés explayar sin que nadie te corte las canciones, lo que tengas para decir lo podés decir por medio del jazz. Es lo quee te privas de hablar en algún lugar, es la liberación musical por algo. Lo que pasa es que algunos no lo toman, a otros no les conviene, y otros lo dejan pasar porque no lo entienden, ni siquiera se animan a preguntar qué es el jazz".


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domingo, 5 de octubre de 2008

La canción sigue siendo la misma

Buenas melodías y escasas novedades es lo que nos depara Dig Out Your Soul, el septimo disco de estudio de la banda inglesa Oasis, el cual será editado mundialmente mañana, 6 de octubre, tras tres años de silencio discográfico.


De barderos, drogones y pendencieros, a los hermanos Gallagher es difícil empardarlos. Casi a la par de su fama como banda que devolvió el antiguo brillo al rock ingles en la década de los ’90 tras largos años de predominio norteamericano, creció el fulgor mediático acerca de peleas, borracheras, insultos hacia otras bandas y toda clase de desvaríos que cimentaron su oscura leyenda. Pero, cabe reconocerlo, al mismo tiempo se hace difícil imitarlos en lo que respecta a ese complejo y perdido arte de crear canciones memorables, esas gemas que con una brillante simpleza se perpetúan en la cultura mundial, joyas trabajadas con paciencia de orfebres, y sensibilidad pop. Y aun cuando la estrella de Oasis se vea opacada durante estos últimos años, cada nuevo disco de los hermanos macana es recibido con particular expectativa alrededor del globo. Algo que se repite en este caso con Dig Out Your Soul, cercano a estar en las bateas en las próximas horas.

¿Y de que trata este nuevo disco del combo ingles? Básicamente, y sin plantearnos exigencias muy demandantes, tiene todo aquello a lo que Noel, Liam y compañía nos tienen acostumbrados, ni mas, ni menos. Melodías beatlescas dueñas de un brillo efímero pero potente, guitarras ásperas que simulan la ya mítica Wall of sound (Pared de sonido) que patentara el legendario Phil Spector en la década de 1960, ruido, arrogancia, orgullo ingles. Cualquier persona que escuchara este disco sin tener noción de su origen, estaría tentado de referirse a esta placa como un gran álbum, pero no. No es este el caso. En el trayecto que va desde los dos primeras y magistrales placas que los lanzaron a la fama mundial, Definitely Maybe, y (What’s The History) Morning Glory, a este presente de aburguesamiento musical, y perdida de los primeros planos, algo se perdió. Todo se encuentra en su lugar, todo suena como se supone que debería sonar, pero se extraña en demasía la frescura de entonces, el verdadero signo distintivo de la banda por aquellos años, el cual aparece aquí en cuentagotas. Y esto opaca inevitablemente el resultado final de una placa que, sin embargo, se deja disfrutar.

Como dijimos, todo esta en su lugar. Las guitarras distorsionadas, la voz sobradora de Liam, las métricas y los arreglos sutiles de Noel, el sólido acompañamiento del resto de la banda, esas melodías que pujan para entrar en nuestra memoria colectiva, tales como Waiting For The Rapture y I’m Outta Time, pero mas allá de esto, el disco peca en repetirse en formulas ya remanidas, cayendo en baches difíciles de remontar. No hay cambios, no hay sorpresas, todo se denota tan correcto como el devenir diario de una oficina cualquiera: Correcto, pero sin vuelo. Esto marca a fuego esta producción de Oasis, la cual, sin embargo, tiene sus cositas a destacar, a saber: Las melodías que compone Noel, que continua inoxidable en esto de plasmar el pulso pop de la época; el sonido, logrado, y muy limpio, a pesar del ruido reinante; los temas ya mencionados, y la estabilidad que logro la banda, luego de años en los que predominaron los cambios de integrantes.

En suma, es un buen disco, más allá de que ya nada revolucionario podamos esperar de la banda, la cual parece haberse sumado al panteón de los grandes grupos que se contentan con sacar un disco cada tres años, como excusa perfecta para salir de gira, y continuar con el afán recaudatorio. Lo cual, sin embargo, nos deja a las puertas de un show que presumimos sublime, si es que el grupo llega a nuestras costas otra vez. Como diría el viejo refrán, no todo esta perdido.


Vídeo del primer corte del nuevo disco, The Shock of Lightning.



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lunes, 29 de septiembre de 2008

Cuentos Borgeanos en su paso por Rosario


Abril Sosa es el nombre del cantante y compositor de la banda porteña “Cuentos Borgeanos”. El nombre de la agrupación pone en evidencia una de las fuentes de inspiración y admiración más grandes de este músico que llena sus acordes que van de lo melódico al pop y del pop al rock, con letras que rebalsan de poesía y paisajes múltiples pintados en cada canción.

Cuentos Borgeanos empezó como un proyecto de Abril Sosa, paralelo a su puesto como guitarrista de Catupecu Machu, hasta que en el año 2002 decide abandonar el trío para dedicarse de lleno a Cuentos y editar su primer disco: "Fantasmas de lo Nuevo"; luego en el 2004 editan “Misantropía”; y “Felicidades” en el 2007, que fue el CD que logró la mayor repercusión y crecimiento de la banda a nivel nacional.

Hace poco aterrizaron por segunda vez en Rosario para compartir escenario con Catupecu Machu, Massacre, y las bandas locales Fluido y DegraDe, congregadas para la edición local del Valmot Music Club. Y a diferencia de la visita anterior, Cuentos Borgeanos se topó esta vez con una multitud de fans que aplaudía, cantaba, saltaba y se emocionaba con sus canciones.

Una banda que se divierte en el escenario y fuera de él, y un cantautor que disfrutaba hace algunos años de organizar cafés literarios para comentar sobre las obras de Cortázar, William Blake, y por supuesto, Borges, y que ahora decide volcar todo esto en un blog personal, y salir de gira a cantar sus "cuentos borgeanos".

¿Les gusta Rosario?
Abril: Vinimos hace como cuatro años, en otra época totalmente diferente de Cuentos. Todas las ciudades tienen su espíritu y la gente actúa de cierta manera y la energía se siente de distintas formas. En Rosario pasan cosas raras, a veces la gente está quieta y después termina el tema y estallan en aplausos, y uno empieza a sentir esa sinergia con el público tan especial…

¿Cuál es la diferencia entre la etapa anterior de Cuentos Borgeanos y la actual?
Abril:
Es que no estamos tristes. Antes estábamos tristes y ahora somos felices (se ríe). La tristeza y la felicidad, como decía Borges, son algo que sentimos todo el tiempo. Pero creo que ésta etapa de Cuentos es una etapa muy vital, muy enérgica, y está reflejada en lo que es el disco “Felicidades”, donde de repente nos encontramos con un sonido y con una estética que sentimos como muy personales y en las cuáles estamos muy cómodos. Hay otra energía, los shows tienen otra energía. Por eso da la sensación de que antes estábamos tristes y ahora estamos contentos. Pero a veces nos levantamos enroscados también.

Son “parte del dolor” al fin y al cabo…
Abril: Claro, exactamente, como dice la letra. Eso es lo que hemos entendido después de tanto tiempo. Básicamente se resume en esa frase el disco“Felicidades”; es una idea muy vital y es también un hacerse cargo de la vida de alguna manera.

¿Cómo es el presente de Cuentos con este disco y la buena repercusión que están teniendo?
Abril: A veces para uno es muy difícil mirar el presente porque siempre estamos diez años mas adelante; ya estamos preparando el próximo disco y estamos pensando en los dos siguientes.
Pero nosotros ante todo somos un grupo de amigos, la raíz de Cuentos es la amistad, entonces todo esto que nos pasa de conocer mucha gente, viajar y tocar en nuevos lugares hace que de repente sea una vacación eterna, un viaje de egresados pero menos idiota.

El año que viene entran a grabar el nuevo disco, ¿qué se puede decir sobre como va a ser?

Abril: ¡Nada! (se ríe). Si, la idea es en febrero empezar a grabar. Y va a ser un disco diferente. Yo empecé a agarrar la guitarra que en “Felicidades” la había dejado de lado. Así que va a ser un disco diferente…eso es todo por ahora.
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