lunes, 20 de octubre de 2008

Aclaración:

Con un profundo pesar debo aclarar que estaba terminando este trabajo y recibí una noticia inesperada y triste, viéndome involucrada en algo que no tenía previsto. Una de las personas que entrevisté para esta nota (Mariana Fallótico), falleció el sábado 18 de octubre.
Pero como su labor en “Doulas de Rosario” continúa intacta así como sus palabras, decidí dejar el trabajo como estaba y no dejar de informárselo a los lectores.
De más esta decir que comento esto al principio sin intención alguna de provocar la lectura, sino porque los lectores no entenderían el uso del tiempo verbal.
Maribel Conde

Días de madres...



Jueves 16 de octubre:
Se acercaba el día de la madre. Ya se veían caras de hombres y mujeres desesperados y alborotados yendo de aquí para allá por las calles del centro. Es que a la locura cotidiana se le sumaba una nueva preocupación, quizá impuesta o quizá no: comprarle un regalo a mamá.
A las 19 horas (no lo puntual que me gustaría), llegué al bar “La Toma”, que hace un par de años fue recuperado como cooperativa por sus empleados. En la entrada, su encargado me entregó un curioso flyer (como se dice ahora, pero no se si a él le gustará esta palabra) y me propuso sumarme a la propuesta de cambiarle la cara a los billetes de cien pesos: sacar a Roca y reemplazarlo por Juana Azurduy. Me gustó la idea de comenzar a ponerle al dinero cara de mujer. Más aún habiendo estado tan bombardeada por el género femenino en estos días previos al de las madres.
Subí las escaleras y ahí (al margen de que llegué un poco agitada) se respiraba un aire de paz y tranquilidad, aunque no tanto. En unas líneas verán porqué…



La mayoría eran mujeres. Casi todas. Había unos pocos valientes, pero firmes al fin.
Entre ellos se destacaba la presencia del cineasta rosarino Mario Piazza, que había sido invitado junto a su mujer a mostrar su película “Madres con Ruedas”. Por si queda alguien que no lo conoce todavía, el documental cuenta la historia de Mónica Chirife y otras mamás rosarinas, que aún en la adversidad de no poder caminar, recorrieron un largo camino y criaron a sus hijos.
Quienes descubrieron este film y no dudaron en compartirlo con sus colegas, fueron las chicas de “Doulas de Rosario”, una asociación de jóvenes madres, que además de trabajar fuera y dentro de su casa y criar a sus hijos (ufff!!!), se dedican a acompañar en todo sentido a otras futuras mamás.
Para mas detalle, una doula “es una mujer que ha tenido hijos y se pone al servicio de otra que va a parir, acompañándola durante el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el puerperio, enfocándose en el aspecto emocional y en las necesidades de esa mujer”.
Se trata de encarar la situación de la futura madre con amor, respeto y libertad, para que cada una pueda decidir como quiere tener a su hijo y no tenga que atenerse a decisiones de familiares, médicos o instituciones. Fundamentalmente es un modo de ver la maternidad que intenta no perder lo emocional e instintivo propio de la mujer a la hora de parir.
Estas mamás vieron la película de Piazza y sintieron que la tenían que compartir con todas las mujeres y familias que forman parte del grupo. Así que para festejar el día de la madre, organizaron la proyección y una pequeña charla con las protagonistas del film.
Después de algunos problemas técnicos habituales con el uso de tanta tecnología (si no me equivoco viví otro proceso más de “cajanegrización”, como lo llaman teóricamente) me dispuse a ver nuevamente “Madres con Ruedas”, en una ocasión y contexto bastante diferente al habitual donde vemos cine documental independiente.
Porque mas allá del contenido, es cine documental independiente, desde mi punto de vista, de excelente calidad. Me encantan la música, las tomas y los encuadres…
Antes dije que no se respiraba tanta tranquilidad como parecía en un principio. En festivales y exhibiciones; cinéfilos, estudiantes, profesionales del cine e intelectuales, observan con tranquilidad y espíritu crítico. Aquí había amas de casa, abuelas, mamas y papas con una profesión y muchos niños. Se mezclaban sus gritos y llanto con las voces y sonidos del film.
No se si alguien mas entre los que estábamos, sabía de encuadres y travellings o apreciaba el excelente trabajo de realización de Mario y Mónica. Pero se los veía muy emocionados y felices de haber pasado además, un lindo rato.
Al lado mío estaba sentada Yamila, la hija de María Angélica Escalante, una de las madres con ruedas protagonistas del film. En el documental, Yamila tenía unos 3 años y junto a su hermano aparecen jugando con su mamá, mientras ésta cuenta su modo de enfrentar la adversidad.
Yamila hoy tiene más o menos mi edad y es mamá. Ahí estaba con su hijo, que no paraba de hablar, moverse y señalar a su abuela en la pantalla. También repetía algunas de las palabras de Mónica Chirife, cuándo contaba como le gustaba ver el mar. Su mamá lo callaba y le decía que mire.
Antes de que empiece la película había hablado con Mario sobre este acontecimiento y me contó de su hija María Victoria. Ella todavía no tiene en sus planes ser mamá, sino terminar su carrera de Arquitectura, algo que la tiene muy concentrada.

entrevista a Mario Piazza - por Maribel Conde.mp3 -

También estaba presente Edgardo, hijo de Noemí Sacchi, otra de las protagonistas. En el film, Noemí se muestra reacia y celosa hacia la futura pareja de su hijo; pero años después se la veía muy cariñosa y apegada a su nuera.
Yamila, María Victoria y Edgardo se criaron con mamás que para algunos son diferentes; pero para ellos, son nada más y nada menos que sus madres, con capacidades, talentos y discapacidades, como tenemos todos.
Yo por ejemplo, todavía no filmé una película ni pinto como Mónica.
Según Mario, si hay algo que une a estos chicos, es su enorme capacidad solidaria.

Viernes 17 de octubre:
Día de la lealtad a Perón y día de entrevistar a Adriana y Mariana. Que hoy en día quede algún peronista hecho y derecho es tan utópico como que yo llegue a tiempo al encuentro. Pero llegué justo y con mucho calor. Mariana me abrió la puerta de su casa con Sofía en brazos.
En el camino hacia la habitación donde Mariana enseñaría y compartiría con las “panzonas” (como les llamaría ella), vi un sin fin de fotos de la benjamina y juguetes desparramados.
Mientras hablábamos, el marido de Mariana (que me prestó su PC cuándo tuve que bajar algunas cosas del mp3 porque no tenía mas espacio para grabar) se quedó abajo haciendo sus cosas. Se notaba que es un hombre que acompaña.
Pelotas, colchonetas y otros elementos que Mariana utilizaría para capacitar a las futuras madres, se mezclaban con los juguetes y muñecas de Sofía.
Además, la casa estaba un poco revolucionada ya que al día siguiente partían a Bariloche, donde Mariana participaría del encuentro nacional de la “Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento” (Relacahupan), de la cual era coordinadora en nuestra ciudad. Luego también daría una charla en El Bolsón, con la doula María Vergara.
Afiches y fotografías ilustraban la fisiología del cuerpo femenino, del bebe y del canal de parto, con flechas indicativas e información, así como nos explicaban en la escuela.
Pero no tan a la ligera. Si bien la doula no es partera ni tiene conocimientos médicos y su función se limita solo al acompañamiento emocional, Mariana Fallótico se formó en Buenos Aires, con “Doulas de Argentina” junto a otra mamá amiga, Sandra Dolce.
En nuestro país, las doulas trabajan a partir de las ideas del cirujano obstetra francés Michel Odent, un mítico promotor del parto acuático y humanizado.
Luego de un rato, llegó al encuentro Adriana (Olguín), que por supuesto no vino sola. Ella, además de mama de Guillermo y doula, es fotógrafa social, aunque ahora no está trabajando porque decidió dedicarse por completo a la crianza de su hijo.
Quedó maravillada con la película y con los hijos de las madres que aparecían contando sus historias. También por el amor que se percibía entre Mario, Mónica y María Victoria.

entrevista a Adriana y Mariana.mp3 -

Ya se hacía tarde y debía terminar la charla, así que nos levantamos de las colchonetas donde estábamos charlando, Mariana despertó a Sofía (que se había quedado dormida tomando la teta) me despedí de Adriana y Guillermo y bajamos.
Saludé al marido de Mariana, que seguía concentrado en su actividad y me fui, prometiendo que podía colaborar con la asociación desde mi profesión. Y con ganas de, si algún día tengo un hijo, volver a visitarlas…

¿Viste “Madres con Ruedas”? ¿Qué tal la idea de ver a la maternidad con nuevos ojos?

2 comentarios:

Anahí dijo...

Maribel, qué fuerte todo lo que pasó con la nota...Está muy bien que hayas decidido publicarla, vale como homenaje a una gran mujer...
Sobre la peli, la verdad es que dan ganas de verla...Sabés si se consigue en videoclubes?
Y bueno, la maternidad siempre me ha parecido lo más humano -y quizás por eso más animal, y viceversa- y lo más simple del mundo, pero a la vez lo más extraordinario. Debe ser una experiencia emocional imposible de describir. ¡Eso es el cuerpo vibratil y la potencia elevada a su máxima expresión!

Maribel dijo...

Tal vez la tengan en Videoteca. Sino consultale a Mario en su página, que esta el link en la nota. Es muy buena. Saludos!!!